Parques de Barcelona PDF Print Correo electrónico

Barcelona y sus Parques

      Los parques públicos cuentan con una gran trayectoria y tradición antiguas en la ciudad.   Entre los más importantes destacan El Parque Joán Miró, el Parque Güell, diseñado por Antonio Gaudí y uno de los más visitados, el Parque de la Estació Nord, conocido por la escultura de Beverly Pepper, el Parque de España Industrial, espacio urbano muy moderno, el Parque del Laberinto, similar a una fortaleza y que refleja el gusto ecléctico de la época.  Con respecto a los parques de atracciones, la ciudad cuenta con dos, el Montjuïc, al que se llega vía carretera o en teleférico, y el Tibidabo, ubicado en la sierra de Collserola y cuenta con una gigante torre de comunicaciones.  Tanto en los parque de atracciones como en el templo del Sagrado Corazón, son sitios populares a donde acuden los catalanes para efectuar sus matrimonios.

De la Calle Montcada al Palau de la Música Catalana

      Este barrio representa un intenso viaje por las callejuelas que dieron albergue a las casas gremiales y, posteriormente a la bohemia catalana.  Además, este paseo se da por el barrio de la Ribera, uno de los sectores más prósperos de la ciudad que data desde el s. XIII hasta finales del s. XVIII.  Este recorrido lleva al visitante desde la ciudad medieval hasta la Barcelona de los gremios.  Calle Montcada: esta calle debe su nombre a la poderosa familia de la nobleza de los Montcada, es un grupo único de palacios de mercaderes, y residencias aristocráticas de finales de la Edad Media.  Asimismo fue el escaparate para los lujos de la nueva clase comerciante. Palau Berenguer d'Aguilar: es una gran construcción reformada en los siglos XV y XVIII y que en la actualidad mantiene muchos rasgos arquitectónicos de la Barcelona Medieval.  

Museo de Picasso: es el testimonio vivo de la relación del artista con la ciudad; dicho museo representa el homenaje a Picasso por la ciudad que fue el escenario de sus inicios en el mundo del arte.  Iglesia de Santa María del Mar: fue edificada cuando las flotas marítimas domianaban el Mediterráneo.  En el pasado  Santa María era el núcleo donde residían los marineros y mercaderes quienes eran los nuevos héroes de la ciudad.  Se construyó en el s. XIV y se convirtió en el centro espiritual del barrio marítimo.  Con frecuencia se le denomina la catedral de la Ribera.  

Palau de la Música Catalana:  es un monumento que cuenta con fuertes connotaciones políticas y se ubica en la calle de Sant Pere més Alt; personifica el símbolo más conciso de la burguesía catalana de cambio de siglo y una de las obras maestras del Modernismo.